Sus mágicos colores atraen a poetas, pintores y turistas, quienes quedan maravillados con su belleza. Es considerado el lago más bello del mundo y está ubicado a casi 1,600 metros sobre el nivel del mar. Atrae anualmente a miles de personas, entre ellas algunos científicos que buscan preservar la belleza de Atitlán.
La contaminación del lago no solo impacta en el medioambiente, sino también al turismo. Actualmente es considerado como uno de los recursos hídricos más importantes de Guatemala, pero lamentablemente su calidad se deteriora con rapidez, pues más de 1.6 millones de metros cúbicos de aguas servidas le llegan cada año.

Desde el 2009, en dicho manto de agua florecen cianobacterias que se alimentan del fósforo y nitrógeno que producen las aguas provenientes de los servicios sanitarios y pilas de los 15 municipios de la cuenca.
En el mundo, varias empresas de renombre unen esfuerzos para contrarrestar las secuelas y trabajar por el medioambiente. Entre estas iniciativas se halla AI for Earth, programa financiado por Microsoft y que está dedicado a hacer importantes inversiones en inteligencia artificial (IA), investigación y tecnología en proyectos que involucren cambio climático, agricultura, biodiversidad y agua.
Por medio de la alianza entre Microsoft y The National Geographic Society se dará financiamiento a 11 proyectos innovadores; de estos, solo uno fue creado por una guatemalteca. Los desarrolladores serán beneficiados con 1.28 millones de dólares, lo que les permitirá mejorar su conocimiento y planes para proteger el planeta.

Guatemala está entre los mejores
El proyecto ganador de América Latina se gestó en Guatemala y propone desarrollar un prototipo de sistema de alerta temprana de proliferación de algas nocivas (HAB, en inglés) en el Lago de Atitlán. Su objetivo consiste en predecir los eventos HAB futuros en el lago.
Fue desarrollado por África Flores. “Con lo que gané quiero apoyar varios proyectos, con el fin de mejorar la forma en que monitoreamos y modelamos el sistema natural de la Tierra, para un futuro más sostenible”, indicó.
Flores se graduó de ingeniera agrónoma, con especialidad en Recursos Naturales y Ciencias de Ecosistemas Terrestres, en la Universidad de San Carlos de Guatemala.
La profesional es científica de investigación en el Centro de Ciencias del Sistema Terrestre en la Universidad de Alabama, Huntsville. Su proyecto se centra en desarrollar el prototipo de un sistema de alerta temprana de algas nocivas, para informar a las autoridades acerca de los próximos eventos HAB en el Lago de Atitlán.

¿Cómo consideras que este proyecto puede ayudar a la conservación del Lago de Atitlán?