Encerrados en jaulas, muchos los utilizaban como fuente de diversión y burla para las personas; eran maltratados para hacer trucos en los circos y lo peor, desnutridos y con los huesos expuestos. Así vivieron durante muchos años los tigres Itza, Max, Stripes, Sombra, Lupe, Bimbi, Jade, Luna, Sun, Moon, Sasha y Kumal, y los leones Tomas, Kimba, Sasha, Tarzán y Tanya, en Guatemala.


Según la organización Animales Defenders International, se creyó que al momento de rescatarlos todo iba a estar de bien a mejor, pero no se imaginaban que pasarían semanas y meses para que estos animales pudieran salir de Guatemala. Muros y muros se ponían enfrente para que no lo pudieran hacer, los vuelos y puentes de Estados Unidos y Europa fueron bloqueados o con más restricciones; los costos aumentaban, evitando que pudieran salir del país más rápido y si no salían, había personas que estaban listas para comprarlos. Si hubiera pasado, era una gran condena para estos animales, pero ¡salieron justo a tiempo!




¡Libres, como debería ser!
Adiós jaulas, adiós correas, adiós cadenas, hace unas semanas se notificó que ahora estos hermosos animales disfrutan de los campos abiertos, lugares para tomar el sol, piscinas y santuarios en esta organización especialista de cuidados de animales rescatados.




Fuente: ADI (Animales Defenders International)