Un grupo de jóvenes de noveno semestre de ingeniería en electrónica de la Universidad de San Carlos, luce concentrado: computadoras, aparatos electrónicos y algo parecido a una pista de carreras a desnivel, son algunos de los objetos que se encuentran en las respectivas mesas de trabajo del laboratorio de electrónica de esa casa de estudios.
Es un mundo casi abstracto y mágico en simultaneo, incomprensible para la mayoría, pero apasionante para los que encuentran en este reducido espacio un punto de encuentro para soñar en grande y hacer que buenas cosas ocurran. Y es que en ese laboratorio se desarrollaron dos proyectos ganadores del certamen internacional de robótica Mercury Challenge Latinoamerica 2018.
Dicho concurso es una competencia donde confluyen las mentes más brillantes en ese menester: estudiantes destacados de prestigiosas universidades de América y de Estados Unidos. El certamen es coordinado por la Oklahoma State University.
Si se tratase de fútbol, Guatemala habría sido eliminado en la primera ronda, derrotado con contundencia y humillado en la cancha. Por fortuna acá juega la ciencia y el intelecto y es ahí donde el país tiene una oportunidad de competir.
Dos de los tres grupos de jóvenes guatemaltecos que participaron en el certamen lograron quedarse con el primer lugar. Uno de los equipos conquistó la primera posición en las categoría general (pista de obstáculos) y el otro fue laureado en el mismo puesto como el mejor diseño.
Han transcurrido algunas semanas desde aquel éxito y estos muchachos continúan en el laboratorio tecnológico con el mismo deseo de aprender y desarrollar nuevos proyectos. En sus semblantes se dibuja una sonrisa, cuando explican su travesía, hablan de su triunfo con emoción, pero con la misma humildad con la que partieron a Bogotá, Colombia, sede de la edición 2018 del certamen, desarrollada el pasado 7 de abril.
Byron Paiz, integrante del equipo Xploragt y ganador en la categoría general junto con Lucia Woldford y Gabriel Estupinian, explica algunos de los detalles de la competencia. “Había que desarrollar un robot, piloteado a control remoto, que debía superar una pista de obstáculos”, explica. El modelo debía ser capaz de pasar por túneles, realizar giros a 90 grados, levantar un pequeño cilindro, entre otras cosas.

Uno de los principales desafíos era que el vehículo debía ser piloteado en Medellín, es decir a unos 420 kilómetros de distancia de donde se desarrollaba la competencia. Una pequeña cámara arriba del robot sería los ojos del piloto y este debía maniobrarlo sin establecer ningún otro tipo de contacto con el resto del equipo. “Solo teníamos cinco minutos para establecer la conectividad, después el piloto debía operar el vehículo sin ninguna comunicación”, explica Paíz.

La piloto fue Lucia Wolford. La designación de ella para maniobrar el robot se debió a su gusto por los videojuegos. “Siempre me dijeron que jugar videojuegos no me dejaba nada bueno, pero ahora me sirvió”, dice con una discreta sonrisa en su rostro.
El mejor diseño
El otro equipo de guatemaltecos, también de la Universidad de San Carlos, que triunfó en la categoría de diseño estuvo integrado por los estudiantes: Edgar González, Josúe Rabanales y Jorge Hernández. El robot ganador debía ser capaz recoger una carga, entre otros aspectos.
Esta no fue la primera vez que un grupo de nacionales de esta misma casa de estudios triunfa en este certamen. En 2016 dos equipos pudieron conquistar el primer lugar en diseño y el segundo en la categoría general, mientras que en 2017 un grupo de sancarlistas se quedó con el primer lugar en diseño.
En ese contexto el reto del equipo nombrado A.O.S era reconquistar la primera posición para Guatemala por tercera vez consecutiva. “No íbamos confiados, pero sabíamos que podíamos competir y nos preparamos para ganar”, dice Josúe.

Un tercer equipo llamado SentinelGt, se quedó cerca triunfar en la competencia, su robot era muy bueno y rápido pero tuvieron un problema con la conectividad. “Ellos hubieran quedado en primer lugar”, lamenta Wolford.
Lo cierto es que dos equipos de guatemaltecos conquistaron el primer lugar en sus respectivas categorías y demostraron así que el país tiene talento para competir al más alto nivel.
