Ni zona roja, ni extorsionistas, La Bethania y El Amparo no quieren ser señalados por culpa de la PNC

Las piedras volaban de un lado a otro. Era casi medianoche. Un patrulla ardía en llamas, las personas no sabían dónde esconderse.
La paz se interrumpió de un momento a otro. Hombres con el rostro cubierto y las mochilas en la espalda apedreaban, golpeaban y destruían las autopatrullas estacionadas a la orilla de la calle.
Era un caos. El lugar: El Amparo II.
Policías heridos, gritos y ofensas.
Nunca había ocurrido algo así en un lugar donde la vida transita normal. Los vecinos de todas las colonias aledañas amanecieron y comentaban que la PNC tenía la culpa de todo.

Y tenían razón. Un comunicado de la PNC confirmó que la confrontación no fue provocada por los vecinos, sino por dos grupos de policías.
Unos buenos y otros malos, señaló un vecino que vive en la Colonia Bethania. Agregó que los elementos de la PNC estaban extorsionando a quien pudieran.
Hubo que denunciarlos y tras la investigación se montó un operativo para capturarlos in fraganti.
Al verse descubiertos no tuvieron más que atacar a sus propios compañeros de institución y así se armó el zafarrancho.
En medio de todo esto quedaron los vecinos. Señalados por vivir en las colonias y asentamientos, de ser los pandilleros y extorsionistas que causaron el caos.

Pero no. Ellos han contestado en sus redes sociales de la Colonia Bethania, de esta manera a los PNC.
“Gracias señores de la PNC por venir a quitar la tranquilidad que tenemos acá. Gracias a sus actos y poner en riesgo la vida de mucha gente inocente. Tampoco justifica la acción de los que atacaron las radiopatrullas, que al parecer eran amigos o vecinos de la gente que según dicen las autoridades los PNC extorsionaban y acá demostraron su descontento, aunque no es la manera”.
“En resumen para los que hablan, el problema fue entre policías y no justificado personas afectadas en dichas extorsiones”, puntualiza el mensaje.
Y es que la Bethania es un lugar relativamente tranquilo, en donde aún se celebra con una feria el aniversario de sus colonias y asentamientos, donde el fútbol es el principal deporte que se juega entre hombres y ahora entre mujeres.

Aunque se reportan hechos de violencia y asesinatos no son tan frecuentes como las otras zonas que conforman la ciudad.
Es un sitio donde prevalecen las personas jóvenes, también a donde han llegado programas para evitar que la violencia sea la forma de vivir de la juventud.
La Sociedad para el Desarrollo de la Juventud y la Fundación para la Juventud es uno de esos proyectos que ha sido desarrollado por dos años consecutivos, donde sus principales actores han sido jóvenes entre los 14 y 29 años.
Se les orienta y forma para que sean ciudadanos trabajadores, para que todos conozcan sus derechos y responsabilidades.
Porque tanto las como los jóvenes que residen en zonas marginales como las colonias y asentamientos que rodean la Colonia Bethania tienen problemas a la hora de optar a una plaza de empleo en las empresas debido a que están estigmatizados de ser delincuentes, afirman personeros de la ONG del programa.

Luego de trabajar dos años en El Amparo, La Bethania y el Granizo, zona 7, se logró graduar a 80 promotores juveniles en Derechos Reproductivos, los que han replicado los conocimientos en los vecindarios. Ellos han llevado el mensaje a unas 6 mil personas y a otros 22 mil con las actividades lúdicas.
La Colonia Bethania cumplió 70 años y sus vecinos se conocen entre ellos, tratan de mantener una vida en paz y no pertenecer al grupo de zonas rojas de la ciudad.
Fuente: PNC, redes sociales.
Fotos: Google