Las calles de Quetzaltenango se llenaron de tristeza y confusión con la noticia del asesinato del Mayor I Carlos Juárez Izquierdo, bombero voluntario, de 79 años.
El cadáver fue encontrado en su vivienda ubicada en la colonia El Bombero, zona 8 de Xela, el pasado 12 de enero. Con él también se hallaba el cuerpo de Denise Fonseca, de 33.
Ambas víctimas tenían heridas de arma blanca, según el Ministerio Público (MP). Se sospecha que el crimen fue consumado en horas de la madrugada, ya que los cuerpos estaban rígidos.


La tragedia
La escena en el lugar era grotesca. Manchas de sangre en la ropa, un machete y huellas dactilares que podían ser la clave para dar con el asesino.
Familiares de Juárez Izquierdo sospecharon que el victimario era un mismo miembro de su familia: Norman Alberto, hijo del mayor.
Las primeras pesquisas de la Policía Nacional Civil (PNC) señalaban a Norman Alberto como el autor material e intelectual del doble crimen.

Se giró una orden de captura en su contra; sin embargo, Norman Alberto ya había decidido su propio final para la historia.
Su cadáver fue encontrado colgado de una soga en la habitación de un hotel de San Pedro La Laguna, Sololá.

Dos días después de la tragedia, luego de una misa en la Catedral Metropolitana de Quetzaltenango, el mayor Juárez Izquierdo fue inhumado en el Cementerio General del lugar.
Una caravana de bomberos acompañó el ataúd para darle el último adiós a unos de sus mejores elementos.

La confesión
Las investigaciones preliminares de la PNC revelaron que Norman Alberto pudo haber confesado el crimen en conversaciones por WhatsApp. Su suicidio también aparecía en los mensajes de su teléfono.
Norman Alberto también interactuaba en publicaciones que reconocían la labor de su padre.

El principal sospechoso también había publicado en su muro de Facebook mensajes confusos, que luego cobrarían sentido.
“Soy un cobarde… gracias, mil gracias, Denise y papá, nos vemos pronto, conoces la verdad y la verdad os hará libre”, escribió Norman Alberto, poco tiempo antes de quitarse la vida.
Un hombre ejemplar
Carlos Juárez Izquierdo “Chiquito” tenía 61 años de servicio a la población. Pertenecía a la Quinta Compañía de Bomberos Voluntarios.
Fue el fundador de la Guardia Permanente del cuerpo bomberil. También era el bombero activo más veterano de la institución, por lo que recibió la orden “16 de Agosto”, en reconocimiento a sus décadas de servicio y entrega a la profesión.

“Recordaré con mucho aprecio y respeto al oficial Juárez Izquierdo, con quien tuve el honor, acá en Guatemala, de prestar servicio activo en el CVB en los años 70, antes de que se trasladara a Xela”, expuso el socorrista Hugo Díaz.
“En los años 70 tuve la oportunidad de prestar servicios con él, a quien recordaré con respeto y cariño”, mencionó el bombero Víctor Acevedo.
Además de su trayectoria como bombero, Juárez Izquierdo era reconocido en Quetzaltenango como un hombre dedicado al servicio de los demás afuera de la institución.

La amabilidad, alegría, humildad y el respeto eran características que muchos resaltaban del mayor.
“Tuve el gusto de conocerlo y admirarlo por su caballerosidad y por su don de gente”, refirió Jaime Martínez, en redes sociales.
La teoría
Familiares de Norman Alberto aseguran que este mantenía una relación amorosa con Fonseca, quien en el pasado había sido agredida por él, por lo que ella lo denunció en el Ministerio Público.
Con el objetivo de convencerla de retirar la denuncia, Norman Alberto la acosaba y seguía, comentan conocidos de la familia.

A pesar de haber sido encontrada en la vivienda del mayor, esta solamente mantenía una buena amistad con él, contrario a lo que se sospechó en redes sociales.
El caso continúa generando sospechas y confusión, ya que no se han conocido motivos que pudieron motivar a Norman Alberto a asesinar a su padre y a Fonseca.
Fotos: Bomberos Voluntarios, CVB en acción, Facebook: Fonseca Denise, Norman Juárez.